estoy en ese momento feo, ese segundo horrible en el que caés.
mi ser, inevitablemente, estalló. y no me importa ya más nada. si sentir o pensar o creer forman este armazón falso e idiota, es mejor eliminar toda esa gilada.
aunque, sin todo eso mi persona se ve deforme, rota, inerte. pero, es una forma de sentirte mejor, no? una defensa para todos esos ataques sin sentido. toda la furia gratuita ya se desvaneció. y lo único que importa es sobrevivir. y ser feliz. y aunque sea todo una pantalla, yo me siento un poco mejor. porque esta basura que se me ofrece, no me sirve. yo quiero mi viejo yo. y nada más.
6 de diciembre de 2011
30 de septiembre de 2011
fun people
si bien los soles no se apagan, porque siempre brillan (siempre), las luces van atormentando mi ser, encontrándome en un suburbio al cual no sé distinguir. sin consejos y sin luchas, cómo actuar, no?
pero mientras voy creciendo un poquito más cada día, notar la verborragia de mis colores pintados en el cielo. hablan, te juro, creeme. no los oís? te están diciendo que no te alejes. sin embargo, ya estás lejos, ahí, en el medio del océano, y yo acá, en la orilla, temiendo meterme por el frío del mar. y alzo mi cabeza al cielo, y noto que mis colores no son los mismos. porque claro, hacían colores con los tuyos. y el violeta (violeta!) desapareció. y mientras un niño al lado mío llora porque perdió a su madre (quien en realidad está a cinco metros, solo que no la ve), me decido. pongo cara de mala, me hago la hardcore, y empiezo a caminar rápido, adentrándome a las aguas abiertas. todos se sorprenden, me ven pasar, y empiezan a gritarme que tenga cuidado, que es muy hondo. y no me importa nada, no me importan ellos, que sigan gritando, en algún momento encontrarán otra diversión. y sigo, sigo decidida hacia el interior del mar. ya el agua llega a mi cuello. y aún así no paro, y sigo, sigo y sigo. porque te quiero alcanzar. porque me llevás miles de metros, y quiero llegar a vos, y no. así que sigo, sin parar, sigo.
en este inmenso remolino de pensamientos y agua salada me desvivo. pierdo en esta carrera, porque me abandono. te diste vuelta, me miraste, me gritaste que dale, que siga, que me falta poco. pero ya no me interesa seguir. mis pulmones se llenan de agua, y me cuesta respirar.
y ahí es cuando la metamorfosis tiene lugar. y soy una sirena. o simplemente estoy desvariando por los niveles de sal del mar. mi último respiro muere con mi último pensamiento: debería haber cantado mejor, no?
25 de septiembre de 2011
mariposas de madera
niña de la Primavera, que con
susurros te llevás el mundo,
dame un poco de tu amor
que ando necesitando tu canción.
quizás entonces
mi estrella pueda brillar.
quizás entonces
todo lo malo pasará.
niña de la Primavera,
con ojos de seda,
tomá mi mano,
que ando ganas de tu calor.
y ahí, ponele que ahí pueda hablar.
o al menos respirar.
porque perdí lo más importante:
mi voz.
vamos a cruzar esta cordillera.
unámonos en este tema, y
bailemos sin cesar, para solo acabar
cuando ya no haya vida.
y que el mundo sea sinónimo de nada.
15 de agosto de 2011
setenta y nueve
estaba en el bondi, auriculares en mis oídos, escuchando alguna música nueva (para ese entonces), no recuerdo exactamente qué, puede ser el último de almendra, o serú . bueno, no importa, no es crucial para mi historia. me acuerdo que estaba pensando en algo que tenía que ver con mi vida, puede ser el colegio, o puede ser él. de todas formas, no es crucial para mi historia. de repente el chofer frena cuando no debía frenar, no sé por qué. puede ser que el semáforo aún estaba en verde, o alguna otra razón. y se le acabaron las pilas al walkman, con lo cual no pude escuchar más música. ah, no, recuerdo una ambulancia pasando rápido, con su sirena, y claro, estaba yendo a salvarle la vida a alguien. al toque pasaron las bomberos. y claro, estaban yendo a salvarle la vida a alguien. el semáforo cambió a rojo antes de que terminasen de pasar estos serviciales, con lo cual, el bondi no avanzó. es inevitable pensar tanto cuando viajo en el 160. no sé qué tendrá de especial pero crea un efecto en mí, y comienzo a divagar. fue raro ver como todo se mantenía en espera mientras bancabamos a que el semáforo cambiase a verde. es un stand by tremendo, en el cual no hacés nada (especialmente sino escuchás música ni leés algo). y pensaba en todos nostros, los viajeros del 160. pensaba en qué tendríamos en común, más allá de viajar en esta lína de colectivo. es muy raro, eso, que justo esté tal persona con vos, alguien en el que nunca pensaste, alguien que no conocés, que se sienta al lado tuyo, que comparte un viaje, unos minutos con vos. alguien a quien no volvés a ver en tu vida. bueno, me fui un poco de tema. empecé a pensar en qué tendríamos en común. no sé por qué me encapriché con que algo en común teníamos. y empecé a forzar esos detalles. en un momento me di cuenta de que el cincuenta por ciento, no sé por qué tantos, ni por qué tan segura, el cincuenta por ciento de los que estaban en el bondi estaba yendo a ciudad universitaria. por lo tanto, ahí había un punto en común: estudiábamos en la uba. seguí mirando, metiéndome en la intimidad de las personas, me di cuenta que cinco eran de mi barrio. sí, un montón. seguí indagando en todos ellos, , intentando ver algo que no mostraban. y ahí. ahí los vi. vi sus ojos. vi su espalda, y su valija. todos ellos se estaban yendo. pero por distintas razones. algunos deseaban quedarse, lo vi en sus ojos. algunos no esperaban la hora de irse. pero otros, estos fueron los que me llamaron la atención, otros estaban esperando alguien. a un ser querido, lo pude notar, era bastante obvio. un padre, una madre, un hijo, un hermano. no sé exactamente, pero alguien les faltaba. y estos no llegaban. pude notar en esta gente que hacía mucho que viajaban en el bondi. con mucho me refiero a días, a semanas. y claro, no deseaban irse sin su persona. no lo supe en ese momento, ni tampoco lo sé ahora, pero siempre me pregunto, a dónde iba la gente del 160?
6 de agosto de 2011
changes
sí. hoy me decidí a cambiar.
¿cómo?
no sé aún.
probaré.
seré más melón
o más verde chillón
y sino, bueno, intentaré otro color.
violeta quizás?
pero esta vez es por mí.
ya vas a ver cómo todo me saldrá bien.
(me cabe la bipolaridad entre esta y la anterior entrada).
29 de julio de 2011
rollin in the deep
Hoy hice las paces conmigo misma. Tomé un café solo con mi compañía, con mi tranquilidad. Admiré el enmarañado paisaje urbano.
Me di cuenta de que los días son más hermosos y pacíficos cuando no tenés batallas campales en tu cabeza.
Es interesante ver cómo corre el mundo sin interrupciones. O como deriva mi mente cuando no está ocupada en guerras civiles.
Me calmé.
Y recién ahí me supo querer.
15 de junio de 2011
two birds
Ya sé lo que va a pasar. Me veo soñando con vos como siempre. ¿Cómo es posible que no se me vayan estas ganas de vos? Te reís. Y yo también, pero internamente pienso que me muero porque no te voy a ver hasta dentro de dos días, y me deprimo. ¿Cómo puede ser que dependa de esta forma de vos?¿Cuándo te convertiste en mi esencia? Me decís que te gusta mi risa. Y yo, que la odio. Me besás, me querés. Me das una flor robada de alguna casa vecina. Te sentís todo un James Bond por haber conseguido saltar la reja de ese hogar y cortar aquella rosa. Venís triunfante cual Ulises frente a Troya. Me volvés a querer. Pero me soltás la mano, y yo me veo desfallecer. Y al final resulta que te amo.
Ya sé cómo me voy a sentir dentro de dos días, por eso intento no pensar en este vacío que siento en mí. Porque sé que mi ser estalla cada vez que te veo acercarte por esa callecita de Thames. Y me ves y te reís; y estoy enamorado de esa risa tuya. Y siento que todo lo que viví, los insultos, las burlas, los golpes, todo valió la pena. Porque me llevó a vos. Y vos vales toda mi vida, y más.
11 de abril de 2011
i me mine
solía ser de aquellas que se preocupaba mucho por todo, que hacía tormentas de vasos de agua. sin embargo, al mismo, si no te importa nada, tambièn estás mal.
pero aprendí algo. aprendí que la sociedad no se conforma con nada. las habladurías estuvieron y estarán siempre. y depende de cada uno darle la importancia que merezcan.
igual, me chupa un huevo, lo único que me importa es solo ser feliz yo, y para eso no necesito que alguien me diga cómo ser, cómo actuar. creo que es hora de empezar a medirme, y a decirme 'ey, loca, acá estoy. viva. sé feliz'. quiero ser mi propia consciencia.
pero aprendí algo. aprendí que la sociedad no se conforma con nada. las habladurías estuvieron y estarán siempre. y depende de cada uno darle la importancia que merezcan.
igual, me chupa un huevo, lo único que me importa es solo ser feliz yo, y para eso no necesito que alguien me diga cómo ser, cómo actuar. creo que es hora de empezar a medirme, y a decirme 'ey, loca, acá estoy. viva. sé feliz'. quiero ser mi propia consciencia.
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