piensa que no, que está mal. que no debería haber ido. tal vez debiera volverse. Piensa que solo está a un par de cuadras del 118. agarra Córdoba derecho y llega. Pero algo le indicaba que no, que estaba bien encontrarse del veinte de junio de dos mil once a las dieciséis y treinta y tres en la esquina de córdoba y uriburu. Algo decía que necesitaba estar en ese momento en ese lugar. Pero, ¿cómo alejar aquellos pensamientos de su cabeza? no debería estar acá, no, me va a odiar, va a creer que lo estoy acosando, no, debería irme, no , sí, mejor me voy, mirá si en una de esas, total el bondi está acá nomás, y qué lindo que es el ciento dieciocho, nada que ver con el cautro,que tiene encima una frecuencia de mierda, y dicho sea de paso, lleva al campo de deportes, no, qué bajon, me voy, ya, ay, no me puedo ir, qué hago? bueno, me voy
-hey! qué hacés acá?
Amelia se asustó uy, no, me vio, bueno, dale boluda, contestá algo. estaba viendo algo, y te amo, y quería decirtelo, no, no da decirle eso, o sí? no, va a pensar que estás loca, principalmente porque no nunca pasó nada entre nosotros, ni un beso, uff, qué patética que soy, no pasó nada y ya lo vengo a buscar al laburo? bueno, es que hay onda, y además, hay que admitirtlo, me ama, es obvio, bueno, no tal vez no"
-ay, holi lucas! no, nada, andaba por acá. vine a comprar algo a once, pero no lo encontré y decidí caminar un ratito. vos? qué hacés por acá?''careta careta careta
-trabajo por acá, te conté?'
sí
-no, en serio? y qué hacés?
-nada, telemarketing, hasta que salga algo mejor, viste? en estos tiempos, todo viene bien. qué estabas buscando eso tan imposible de conseguir incluso en eleven?' bombachas, corpiños, algo mejor podés inventar, amelia? libros, sí, por once, te parece? revistas, te amo, te amo, pantalones, vestidos, te amo
-marcadores
-marcadores?
marcadores? qué carajos? tanto te costaba decir un vestido?
-sí, pero, unos especiales, con una punta determinada, y una tinta específica, con una función distinta, viste? esos marcadores pero, que son diferentes'.
amelia se felicitó mentalmente por el logro de decir tan magna estupidez.
-pero, para eso no te conviene ir a, no sé, teorema?'
ay, es un lindo, encima me da consejos, me ama, claramente. bueno, tal vez no hay que exagerar, pero que le gusto seguro.o quizà solo le ciago bien. o bien, es una persona genial y piensa que soy una idiota lo cual no estaría errado. hay cuatro opciones. bien, no me desaliento
-ehm, si, lo pensé, pf, pero, está como.. lejos de mi casa, viste?
-si, pero es cerca de la mia. tengo que ir para ese lado. si tenés ganas, te acompaño
claramente, se quiere casar conmigo. me pide que lo acompañe para proponerme casamiento, por supuesto, a lo que yo sin duda aceptaré. oooooooo quizás solo es un muy buen lindo, inteligente, buen pibe que le ofrece ayuda a una desquiciada. ahora bajamos las opciones a dos, bien
-ay, no, debés estar cansado después de laburar
-es solo,telemarketing, ame, tampoco es que estuve arando bajo el sol del día
-bueno, si insitís...
-lo hago
no te pongas roja, no te pongas roja, no te pongas...
-che estas bien? estás como... roja
uf, la conchadelalora, volví a los diez años, me ruborizo,cómo carajo me ruborizo solo con eso. diez años. ah, no, forro, me esta mirando con esa mirada juguetona, y esa sonrisa pícara. pícara? qué pasé? a los ochenta y tres años ahora? lo hace solo para molestarme, lo sé. porque en eso se basa nuestra relación. qué lindo decir nuestra relación
-no, si, estoy bien, me acaba de subir un toque la presión nomás
-che, ame, pero, esos marcadores... están en todas las librerías del mundo. son los más comúnes -no, te juro que no, mirá, ves que tienen esto distinto?, en eso radica la diferencia entre los tipos de marcadores, y ests, uff, los estuve buscando por todas partes. no uedo creer que los encontre
no, no me mires así, me voy a ruborizar de nuevo y no quiero, no, bueno, amelia, bancá, comportate, e inventá una buena excusa para irte a tu casa a ver cuando harry conoció a sally comiendo un kilo de helado de sambayoón, que rico es el el helado de asmbayón, también pida de frutilla al agua, es delicioso ese también
-bueno, me tengo que ir a... a... a estrenar, eh, mis nuevos marca, eh, dores
claro, porque eso es mucho menos patético
-jajaj me parece muy bien. pero te quiero preguntar si tenés ganas de ir a una fiesta. mi mejor amigo tiene casa sola, y va a hacer una, y cuando me avisó, opensé en vos, y en que quería que vengas
te quiero? me dijo te quier? no lo saqués de contexto, boluda, dijo te quiero preguntar algo, ay, por qué no la cortaba ahí? bueno, pero bancá. me quiere llevar a la casa de su mejor ammigo, pensó en mi, me invita a salir. si, me ama, todo esto es solo un graaaaaaan paso para llegar al inevitable si quiero, porque no me lo pedís ahora, y nos ahorramos todas estas formalidades, lucas, eh? por quñe?!
-ehm, sí, me encantaría :)
-bueno, genial
ja, no lo puedo creer, te ruborizaste? bueno, era tu turno,pequeño genio ella le fue a dar u beso en la mejilla para despedirse, pero él de la nada tomó su cara y la besó apasionadamente. cuando se separó, ella estaba roja, sin aire, e inmóvil. '
-después te llamo. ya le pedí a manuela tu celular y sonrió con aquella sonrisa de superado pero que era a la vez honesta y tierna, aquella que la derretía.
de repente se vio a sí misma sola, con cara de pelotuda en el medio de santa fe y borges, pensando en que solo estaba a un par de cuadras del ciento dieciocho, y mientras, algo la felicitaba por haberse enconrado el veinte de junio de dos mil once a las dieciséis y treinta y tres en córdoba y uriburu.
5 de marzo de 2011
21 de febrero de 2011
biologí
poder presenciar la creación de un sueño. eso sería una maravilla
poder entender la doble fecundación de las angiospermas. eso sería un milagro.
poder entender la doble fecundación de las angiospermas. eso sería un milagro.
7 de febrero de 2011
let me get what i want this time
Isabela encendió un cigarrillo. Dejó que el humo bajase, para luego expirarlo y verlo en el ambiente, cómo pasaba a deformarse. Pensaba que qué curioso desvanecerse en el aire, formar parte de la nada, del cosmos. Recordó que se había olvidado de sacar un billete de diez pesos del pantalón que quince minutos antes habia puesto en la lavadora. 'Uf', se dijo, 'qué bueno que los billetes no se rompen'.
Se prendió otro cigarrillo, mientras leía aquel fantástico libro de Auster. Exhalábamos el humo por la boca y lo mirábamos flotar sobre la habitación, ¿Sería verdad lo que le había dicho Matías? lo mirabamos flotar sobre la habitación, dibujando sombras sobre la pared que se dispersaban al instante de formarse. Había una maravillosa transitoriedad en todo aquello, ¿Ella se autosaboteaba? no se creía capaz de ser tan tonta, pero... Había una maravillosa transitoriedad en todo aquello, la sensación no. Ella no se boicoteaba a sí misma, por supuesto que no. la sensación de que el destino ¿o sí? de que el destino nos arrastraba hacia ámbitos bueno, aquella vez fue especial, no podía entregarle su corazón a alguien que tal vez no llegase a amarla nunca nos arrastraba hacia ámbitos desconocidos y aquella otra en la que no se presentó a la beca porque dijo que la ganaba gente más importante que ella, dale, todos lo sabemos hacia ámbitos desconocidos en el olvido cerró el libro, se dio cuenta de que no había prestado nada de atención a esas líneas, así que decidió seguir leyendo más tarde.
Isabela se paró, guardó a Auster en su cartera. Se dio cuenta de que Matías, como siempre, tenía toda la razón. Ella se encargaba de sabotearse todo. Pero no más.
Escuchó el ruido del lavarropas. Fue a rescatar aquel billete de diez, que resultó ser de veinte. 'menos mal que aguantan', pensó.
Se puso una campera y se fue. En el ascensor desenredó los auriculares, y prendió el mp3. 'No, no quiero escuchar Yann Tiersen... voy a escuchar... Slow Club'.
Salió del edificio y cruzó para ir al kiosko. Se compró un atado de Gitanes. Curiosamente, tenía una sonrisa en su cara. Caminó para la parada del ciento veintisiete. Resolvió ir a lo de Alexis. Decidió que era hora de no pedirse explicaciones, de dejarse ser, y, por una vez, vivir sin miedos.
Se prendió otro cigarrillo, mientras leía aquel fantástico libro de Auster. Exhalábamos el humo por la boca y lo mirábamos flotar sobre la habitación, ¿Sería verdad lo que le había dicho Matías? lo mirabamos flotar sobre la habitación, dibujando sombras sobre la pared que se dispersaban al instante de formarse. Había una maravillosa transitoriedad en todo aquello, ¿Ella se autosaboteaba? no se creía capaz de ser tan tonta, pero... Había una maravillosa transitoriedad en todo aquello, la sensación no. Ella no se boicoteaba a sí misma, por supuesto que no. la sensación de que el destino ¿o sí? de que el destino nos arrastraba hacia ámbitos bueno, aquella vez fue especial, no podía entregarle su corazón a alguien que tal vez no llegase a amarla nunca nos arrastraba hacia ámbitos desconocidos y aquella otra en la que no se presentó a la beca porque dijo que la ganaba gente más importante que ella, dale, todos lo sabemos hacia ámbitos desconocidos en el olvido cerró el libro, se dio cuenta de que no había prestado nada de atención a esas líneas, así que decidió seguir leyendo más tarde.
Isabela se paró, guardó a Auster en su cartera. Se dio cuenta de que Matías, como siempre, tenía toda la razón. Ella se encargaba de sabotearse todo. Pero no más.
Escuchó el ruido del lavarropas. Fue a rescatar aquel billete de diez, que resultó ser de veinte. 'menos mal que aguantan', pensó.
Se puso una campera y se fue. En el ascensor desenredó los auriculares, y prendió el mp3. 'No, no quiero escuchar Yann Tiersen... voy a escuchar... Slow Club'.
Salió del edificio y cruzó para ir al kiosko. Se compró un atado de Gitanes. Curiosamente, tenía una sonrisa en su cara. Caminó para la parada del ciento veintisiete. Resolvió ir a lo de Alexis. Decidió que era hora de no pedirse explicaciones, de dejarse ser, y, por una vez, vivir sin miedos.
17 de enero de 2011
juguetes perdidos
Se puso a cantar. Se puso a saltar y a cantar. Se puso a reir. Se puso a llorar, también.
De repente paró. Se sentía tonto haciendo eso en el medio del parque completamente solo. Pensó 'qué inmaduro me debo ver!'.
Una niña comenzó a tironearle la remera. Cuando la vio, se llenó de ternura. Era una niña hermosa, con un cabello pelirrojo, peinado en dos trenzas, unos ojos verdes, una cara llena de pecas, una sonrisa sin dientes de leche.
'Señor, señor', lo llamó, 'quiero ser como usted' dijo. Él no comprendía nada. Solo atinó a decirle algo que sonó como a 'bienvenida' (aunque no estoy segura). Se maravilló al ver como la niña hacía todo lo que él. Y en el medio, rió con una carcajada que iluminó y llenó a todo el parque entero. Pensó que ella no se veía tonta saltando y gritando, riendo y llorando. Pero claro, aquella niña no tenía más que cinco años. Finalmente, resolvió que, aquella tarde, no le importaría parecer tonto o inmaduro. Y saltó y rió y lloró y bailó con aquella niña por el resto de la tarde, hasta que el sol amenazó con ocultarse.
De repente paró. Se sentía tonto haciendo eso en el medio del parque completamente solo. Pensó 'qué inmaduro me debo ver!'.
Una niña comenzó a tironearle la remera. Cuando la vio, se llenó de ternura. Era una niña hermosa, con un cabello pelirrojo, peinado en dos trenzas, unos ojos verdes, una cara llena de pecas, una sonrisa sin dientes de leche.
'Señor, señor', lo llamó, 'quiero ser como usted' dijo. Él no comprendía nada. Solo atinó a decirle algo que sonó como a 'bienvenida' (aunque no estoy segura). Se maravilló al ver como la niña hacía todo lo que él. Y en el medio, rió con una carcajada que iluminó y llenó a todo el parque entero. Pensó que ella no se veía tonta saltando y gritando, riendo y llorando. Pero claro, aquella niña no tenía más que cinco años. Finalmente, resolvió que, aquella tarde, no le importaría parecer tonto o inmaduro. Y saltó y rió y lloró y bailó con aquella niña por el resto de la tarde, hasta que el sol amenazó con ocultarse.
15 de enero de 2011
in her life
Esa caja era su vida. Aquella pequeña cajita de madera era toda su vida. Ahí guardaba esmeradamente todos sus recuerdos, sus anécdotas, siempre felices. Ella tenía, quien puede llegar a decir, una vida perfecta.
Esa cajita protegía sus luces, sus colores, sus sentimientos, sus crayones, sus palabras, hasta sus silencios protegía.
Cuando llegó él, ella no tenía nada que ofrecerle. Excepto, aquella caja que contenía a su vida (curioso es, que no sea la vida quien contiene la caja). Se la entregó empaquetada muy entusiastamente. Papel afiche violeta, y un moño de papel crepe de color verde manzana (le encantaba esa combinación).
Pero él, hm, él aquella caja rompió, dejando que sus vivencias, sus risas, sus momentos, sus colores se desvanezcan. Como humo se desvanecieron. Puf. Como humo.
Y ahora, ¿quién sería capaz de hacerle entender que debe volver a armar esa cajita?
Esa cajita protegía sus luces, sus colores, sus sentimientos, sus crayones, sus palabras, hasta sus silencios protegía.
Cuando llegó él, ella no tenía nada que ofrecerle. Excepto, aquella caja que contenía a su vida (curioso es, que no sea la vida quien contiene la caja). Se la entregó empaquetada muy entusiastamente. Papel afiche violeta, y un moño de papel crepe de color verde manzana (le encantaba esa combinación).
Pero él, hm, él aquella caja rompió, dejando que sus vivencias, sus risas, sus momentos, sus colores se desvanezcan. Como humo se desvanecieron. Puf. Como humo.
Y ahora, ¿quién sería capaz de hacerle entender que debe volver a armar esa cajita?
6 de enero de 2011
simple kind of life
Él tenía una rutina para su vida: se levantaba, desayunaba, se bañaba, salía a trabajar, volvía, se tomaba un café escuchando algún cd de jazz de alguna banda desconocida que él se empeñaba en descubrir, veía dr house, cenaba y se acostaba; y al día siguiente todo de vuelta. Vivía básicamente como las otras seis mil millones de personas.
Pero aquella mañana, todo cambió. Aquella dominguera mañana de agosto, conoció a la seis mil millones uno, y ya todo dejó de ser habitual. Porque claro, ahora eran dos.
Pero aquella mañana, todo cambió. Aquella dominguera mañana de agosto, conoció a la seis mil millones uno, y ya todo dejó de ser habitual. Porque claro, ahora eran dos.
28 de diciembre de 2010
y si acaso no brillara el sol
Camina y para; camina y para
Bueno, no puede andar seguido, no la presiones.
¿No ves que va y para, va y para?
Tiene que enfrentarse a cada obstáculo que se le presente. Te juro que eso es re difícil, lo de solucionar las trabas. Detenerte, pensar, probablemente lastimarte, avanzar. No, te prometo que no es nada fácil. Pero algo bueno sacás de esto: te forma, te moldea, te hace persona.
Camina y para; camina y para.
Pobre la chica que camina y para.
Bueno, no puede andar seguido, no la presiones.
¿No ves que va y para, va y para?
Tiene que enfrentarse a cada obstáculo que se le presente. Te juro que eso es re difícil, lo de solucionar las trabas. Detenerte, pensar, probablemente lastimarte, avanzar. No, te prometo que no es nada fácil. Pero algo bueno sacás de esto: te forma, te moldea, te hace persona.
Camina y para; camina y para.
Pobre la chica que camina y para.
21 de diciembre de 2010
no worries
¿qué me importa a mí lo que piensen los demás?
¿qué me importa lo que vos digas, o lo que vos sientas?
¿qué me importa que escuches morrisey, o que laves tu ropa con ariel?
¿qué me importa que hagas tu cama una vez al mes, o que te vistas bien?
¿qué me importa que mientras te sueñe, vos estés con otra?
¿qué me importa que cuando despierto deseandote a mi lado, vos estés observando el amanecer desde algún otro tejado?
¡¿qué me importa?!
¿qué me importa lo que vos digas, o lo que vos sientas?
¿qué me importa que escuches morrisey, o que laves tu ropa con ariel?
¿qué me importa que hagas tu cama una vez al mes, o que te vistas bien?
¿qué me importa que mientras te sueñe, vos estés con otra?
¿qué me importa que cuando despierto deseandote a mi lado, vos estés observando el amanecer desde algún otro tejado?
¡¿qué me importa?!
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