Se puso a cantar. Se puso a saltar y a cantar. Se puso a reir. Se puso a llorar, también.
De repente paró. Se sentía tonto haciendo eso en el medio del parque completamente solo. Pensó 'qué inmaduro me debo ver!'.
Una niña comenzó a tironearle la remera. Cuando la vio, se llenó de ternura. Era una niña hermosa, con un cabello pelirrojo, peinado en dos trenzas, unos ojos verdes, una cara llena de pecas, una sonrisa sin dientes de leche.
'Señor, señor', lo llamó, 'quiero ser como usted' dijo. Él no comprendía nada. Solo atinó a decirle algo que sonó como a 'bienvenida' (aunque no estoy segura). Se maravilló al ver como la niña hacía todo lo que él. Y en el medio, rió con una carcajada que iluminó y llenó a todo el parque entero. Pensó que ella no se veía tonta saltando y gritando, riendo y llorando. Pero claro, aquella niña no tenía más que cinco años. Finalmente, resolvió que, aquella tarde, no le importaría parecer tonto o inmaduro. Y saltó y rió y lloró y bailó con aquella niña por el resto de la tarde, hasta que el sol amenazó con ocultarse.
17 de enero de 2011
15 de enero de 2011
in her life
Esa caja era su vida. Aquella pequeña cajita de madera era toda su vida. Ahí guardaba esmeradamente todos sus recuerdos, sus anécdotas, siempre felices. Ella tenía, quien puede llegar a decir, una vida perfecta.
Esa cajita protegía sus luces, sus colores, sus sentimientos, sus crayones, sus palabras, hasta sus silencios protegía.
Cuando llegó él, ella no tenía nada que ofrecerle. Excepto, aquella caja que contenía a su vida (curioso es, que no sea la vida quien contiene la caja). Se la entregó empaquetada muy entusiastamente. Papel afiche violeta, y un moño de papel crepe de color verde manzana (le encantaba esa combinación).
Pero él, hm, él aquella caja rompió, dejando que sus vivencias, sus risas, sus momentos, sus colores se desvanezcan. Como humo se desvanecieron. Puf. Como humo.
Y ahora, ¿quién sería capaz de hacerle entender que debe volver a armar esa cajita?
Esa cajita protegía sus luces, sus colores, sus sentimientos, sus crayones, sus palabras, hasta sus silencios protegía.
Cuando llegó él, ella no tenía nada que ofrecerle. Excepto, aquella caja que contenía a su vida (curioso es, que no sea la vida quien contiene la caja). Se la entregó empaquetada muy entusiastamente. Papel afiche violeta, y un moño de papel crepe de color verde manzana (le encantaba esa combinación).
Pero él, hm, él aquella caja rompió, dejando que sus vivencias, sus risas, sus momentos, sus colores se desvanezcan. Como humo se desvanecieron. Puf. Como humo.
Y ahora, ¿quién sería capaz de hacerle entender que debe volver a armar esa cajita?
6 de enero de 2011
simple kind of life
Él tenía una rutina para su vida: se levantaba, desayunaba, se bañaba, salía a trabajar, volvía, se tomaba un café escuchando algún cd de jazz de alguna banda desconocida que él se empeñaba en descubrir, veía dr house, cenaba y se acostaba; y al día siguiente todo de vuelta. Vivía básicamente como las otras seis mil millones de personas.
Pero aquella mañana, todo cambió. Aquella dominguera mañana de agosto, conoció a la seis mil millones uno, y ya todo dejó de ser habitual. Porque claro, ahora eran dos.
Pero aquella mañana, todo cambió. Aquella dominguera mañana de agosto, conoció a la seis mil millones uno, y ya todo dejó de ser habitual. Porque claro, ahora eran dos.
28 de diciembre de 2010
y si acaso no brillara el sol
Camina y para; camina y para
Bueno, no puede andar seguido, no la presiones.
¿No ves que va y para, va y para?
Tiene que enfrentarse a cada obstáculo que se le presente. Te juro que eso es re difícil, lo de solucionar las trabas. Detenerte, pensar, probablemente lastimarte, avanzar. No, te prometo que no es nada fácil. Pero algo bueno sacás de esto: te forma, te moldea, te hace persona.
Camina y para; camina y para.
Pobre la chica que camina y para.
Bueno, no puede andar seguido, no la presiones.
¿No ves que va y para, va y para?
Tiene que enfrentarse a cada obstáculo que se le presente. Te juro que eso es re difícil, lo de solucionar las trabas. Detenerte, pensar, probablemente lastimarte, avanzar. No, te prometo que no es nada fácil. Pero algo bueno sacás de esto: te forma, te moldea, te hace persona.
Camina y para; camina y para.
Pobre la chica que camina y para.
21 de diciembre de 2010
no worries
¿qué me importa a mí lo que piensen los demás?
¿qué me importa lo que vos digas, o lo que vos sientas?
¿qué me importa que escuches morrisey, o que laves tu ropa con ariel?
¿qué me importa que hagas tu cama una vez al mes, o que te vistas bien?
¿qué me importa que mientras te sueñe, vos estés con otra?
¿qué me importa que cuando despierto deseandote a mi lado, vos estés observando el amanecer desde algún otro tejado?
¡¿qué me importa?!
¿qué me importa lo que vos digas, o lo que vos sientas?
¿qué me importa que escuches morrisey, o que laves tu ropa con ariel?
¿qué me importa que hagas tu cama una vez al mes, o que te vistas bien?
¿qué me importa que mientras te sueñe, vos estés con otra?
¿qué me importa que cuando despierto deseandote a mi lado, vos estés observando el amanecer desde algún otro tejado?
¡¿qué me importa?!
29 de noviembre de 2010
Eleanor Rigby
En sus caras podés notar la desilusión. La Gente Que No Se Anima.
Nadie les advirtió, nadie les comentó, nadie los guió. Nadie les dijo que en la vida se tienen que hacer cosas.
No sabían que se tenían que animar, la Gente Que No Se Anima.
La noche llega para ellos.
Duermen con sus caras largas, llenas de rencor y decepción.
¡Qué garrón ser parte de la Gente Que No Se Anima! Estar destinado a la depresión, a no animarse, y por lo tanto nunca hacer nada
¡Qué aburrida la Gente Que No Se Anima!
Duermen y despiertan solo para vivir sin animarse.
Nadie les advirtió, nadie les comentó, nadie los guió. Nadie les dijo que en la vida se tienen que hacer cosas.
No sabían que se tenían que animar, la Gente Que No Se Anima.
La noche llega para ellos.
Duermen con sus caras largas, llenas de rencor y decepción.
¡Qué garrón ser parte de la Gente Que No Se Anima! Estar destinado a la depresión, a no animarse, y por lo tanto nunca hacer nada
¡Qué aburrida la Gente Que No Se Anima!
Duermen y despiertan solo para vivir sin animarse.
19 de noviembre de 2010
bossa people 2
lucas se imaginaba un futuro mejor, tal vez casado y con hijos, trabajando en un gran buffet de abogados, siendo alguien importante, lo opuesto de lo que era ahora.
lo que no entendía, era que para martina, él era todo su universo.
lo que no entendía, era que para martina, él era todo su universo.
14 de noviembre de 2010
bosa people
'ya van a ver, no podrán conmigo. soy demasiado fuerte' decía ella mientras agarraba el filo.
lentamente unos hilos escarlatas comenzaron a caer de cada una de sus muñecas, haciéndola soñar con algo mejor.
lentamente unos hilos escarlatas comenzaron a caer de cada una de sus muñecas, haciéndola soñar con algo mejor.
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